{"id":29130,"date":"2026-08-24T15:36:11","date_gmt":"2026-08-24T15:36:11","guid":{"rendered":"https:\/\/alertasaltillo.com\/?p=29130"},"modified":"2026-08-24T15:36:14","modified_gmt":"2026-08-24T15:36:14","slug":"la-mafia-de-los-uniformes-en-saltillo-colegio-y-proveedores-encarecen-el-regreso-a-clases","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/2026\/08\/24\/la-mafia-de-los-uniformes-en-saltillo-colegio-y-proveedores-encarecen-el-regreso-a-clases\/","title":{"rendered":"LA MAFIA DE LOS UNIFORMES EN SALTILLO: COLEGIO Y PROVEEDORES ENCARECEN EL REGRESO A CLASES"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3><em><strong>Aunque la Profeco y la Ley Estatal de Educaci\u00f3n establecen que los padres deben tener libertad para elegir d\u00f3nde adquirir los uniformes escolares, colegios particulares de Saltillo mantienen prendas disponibles pr\u00e1cticamente con un solo proveedor, eliminando la competencia y llevando el costo de los uniformes completos hasta cerca de 8 mil pesos por alumno<\/strong><\/em><\/h3>\n\n\n\n<p>A pesar de que es una pr\u00e1ctica prohibida por la ley, los colegios particulares de Saltillo, en contubernio con los proveedores de uniformes, han monopolizado la venta de uniformes, estableciendo precios exorbitantes por cada prenda, ante la imposibilidad de los padres de familia de adquirirlos en otro sitio.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La Procuradur\u00eda Federal del Consumidor ha se\u00f1alado a nivel nacional que las escuelas particulares no pueden obligar a padres de familia a comprar \u00fatiles, uniformes o materiales escolares con un proveedor determinado, pues, de acuerdo con la dependencia federal, las familias deben poder tener la libertad de comparar precios y elegir d\u00f3nde adquirir estos productos. Los colegios deben permanecer ajenos a este proceso y sobre todo, no condicionar la inscripci\u00f3n o permanencia de un estudiante a la compra en un establecimiento espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la Ley Estatal de Educaci\u00f3n de Coahuila lo establece en el art\u00edculo sexto, que dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas escuelas p\u00fablicas y privadas en el Estado de Coahuila que establezcan el uso de uniformes para los alumnos, deber\u00e1n conceder un plazo de hasta cuarenta d\u00edas h\u00e1biles para que cumplan con este requisito, otorgando a los padres y tutores la libertad de adquirirlos con el proveedor de su elecci\u00f3n, para lo cual, las escuelas deber\u00e1n autorizar diversos proveedores para la adquisici\u00f3n de los uniformes, quedando prohibido la pr\u00e1ctica de un \u00fanico proveedor exclusivo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se\u00f1ala que la falta de uniforme escolar no debe ser motivo para impedir o negar el acceso a los servicios educativos a los estudiantes, sin hacer distinci\u00f3n entre si se trata de una escuela p\u00fablica o privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los colegios de Saltillo y los fabricantes y\/o vendedores de uniformes han pr\u00e1cticamente monopolizado esta pr\u00e1ctica, pues, aunque no se se\u00f1ala directamente que se deba adquirir las prendas con un proveedor espec\u00edfico, s\u00ed existe un \u00fanico proveedor con el uniforme de cada escuela, lo que les permite establecer precios por propia decisi\u00f3n sin preocuparse por competencia alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, cada proveedor de los que existen en Saltillo tiene asignadas a ciertas instituciones educativas, y los dem\u00e1s proveedores \u201crespetan\u201d esa asignaci\u00f3n, por lo que no fabrican ese uniforme, dejando a una sola marca la venta.<\/p>\n\n\n\n<p>Con Informaci\u00f3n Tomada de EL HERALDO DE SALTILLO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la Profeco y la Ley Estatal de Educaci\u00f3n establecen que los padres deben tener libertad para elegir d\u00f3nde adquirir los uniformes escolares, colegios particulares de Saltillo mantienen prendas disponibles pr\u00e1cticamente con un solo proveedor, eliminando la competencia y llevando el costo de los uniformes completos hasta cerca de 8 mil pesos por alumno A [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":29131,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29130"}],"collection":[{"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29130"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29132,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29130\/revisions\/29132"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alertasaltillo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}